jueves, 21 de septiembre de 2017

EL ADIÓS DE CATALUÑA A ESPAÑA


Tengo la sensación de que la gente que se mueve dentro del mundo cultural o artístico tiene la obligación de significarse continuamente. Ya no solo socialmente, denunciando todo aquello que resulte inadmisible o ruin, también se nos pide que nos manifestemos políticamente y enarbolemos alguna bandera, pese a que eso pueda perjudicarnos en nuestro trabajo. Y hoy he decido mojarme, quizás no por esa “obligación” de significarme, lo haré como ciudadano catalán.

La verdad es que nunca me ha gustado hablar con una bandera detrás, y no por no tener mis convicciones políticas, tampoco por carecer de sentimientos hacia mi país. Muchas veces obedece a la voluntad de no ofender o de no mostrar mis ideas, que son las mías y yo decido con quién las comparto.

Hoy lo haré, explicaré lo que pienso del conflicto Cataluña-España. Me mojaré, sí, pero sin tratar de adoctrinar a nadie, porque cada uno tiene sus propias razones, sus propios ideales y su moralidad. En el fondo será un relato de todo lo que ha sucedido en los últimos años y de cómo hemos llegado hasta aquí.

Había una vez un Parlament que aprobó democráticamente un Estatut en el 2012, que llevaba consigo un paquete de medidas fiscales a mi parecer justas: equipararse a C.C.A.A. como El País Vasco y Navarra, una gestión más efectiva de los impuestos o algo tan sencillo como ahorrarse procedimientos burocráticos.

Desgraciadamente el Gobierno no refrendó la propuesta y ni siquiera se avino a negociar. Coincidió con una época en el que se destaparon casos fragantes de corrupción en el Gobierno. Cada semana salía a la luz una nueva trama, un nuevo fraude, un nuevo robo al dinero de todos.

Y entonces ocurrió en Cataluña. Una sociedad que tenía el independentismo aletargado empezó a decir basta.

Cabe decir que los independentistas de toda la vida, no los que surgieron a partir del 11 de septiembre del 2012, aquellos que lo son desde pequeños porque sus padres lo fueron, lo son por un sentimiento cultural, por ideales o por no identificarse con un país que fue represor de su lengua y de su cultura. Pero la indignación hizo que ese sentimiento se despertara y más de un millón de personas (solo en Barcelona) empezó a pedir la independencia.

¿Y qué ocurrió?

Artur Mas no era santo de mi devoción por aquel entonces, me parecía un títere de Pujol, pero hizo un gesto político que muy poca gente ha valorado. Después de perder dos elecciones consecutivas, incluso teniendo mayoría de votos en una ellas, a la tercera fue la vencida. Tiene mucho mérito que pocos meses después de ser elegido, en lugar de apoltronarse en su sillón, entendiera que era muy significativo que tanta gente reclamase la independencia. Sin nuevo Estatut, sin pacto fiscal y con millón y medio de personas clamando soberanía propia, decide dimitir porque el nuevo escenario se sale de la hoja de ruta de su programa electoral. Entiende que el fenómeno independentista es lo suficientemente significativo como para hacer una consulta. Tiene su lógica preguntarle a la ciudadanía de vez en cuando qué es lo que quiere para adaptar los programas políticos a las exigencias de la sociedad. Y la consulta se declara ilegal y no vinculante, sin diálogos, sin concesiones al pacto político. Y mientras, la gente seguía saliendo a la calle pidiendo independencia. A partir de aquí, con el 9N en el horizonte, por cada rechazo del Gobierno Central, por cada desplante, por cada comentario desafortunado de los medios de comunicación o del ministro de turno, generaron nuevos independentistas. Gente cabreada por no poder opinar libremente. Aparece además un personaje como el ministro Wert que habla de españolizar las aulas. Ese hombre fue una máquina de generar independentismo, os lo puedo asegurar.

Y el Carpe Diem en los medios de comunicación continúa. Las tertulias se llenan de insultos y faltas de respeto hacia los catalanes, la redes sociales se convierten en una guerra de odio. Y Rajoy continúa sin tender una mano al diálogo.

Para mí el resultado de la consulta no es vinculante, pero sí significativa. Y lo mismo pensaron las fuerzas políticas catalanas, que instrumentaron una Elecciones Autonómicas en un plebiscito. No importaba quién tomaba las riendas de Cataluña, era propiamente una consulta legal para saber si era que SÍ o era que NO.

Y lo que son las cosas, guste o no salió que sí y eso significa que una mayoría parlamentaria estaba formada por partidos que tenían que dar a sus votantes lo que pedían. Porque funciona así, ¿verdad? Los gobiernos deben hacer lo que piden sus votantes.

En los últimos dos años, el Govern no ha sabido explicar que implicaba la independencia de Cataluña. Yo sigo sin saber qué pasará con mi jubilación, con mi hipoteca, cuántos impuestos pagaré, en qué se verá afectada mi renta o de qué comeré si me quedo sin trabajo. No lo sé, no me lo han explicado y este es el principal error de la Generalitat.

Eso provoca que muchos catalanes estén a favor de un referéndum de autodeterminación, para poder votar que sí si las convicciones te lo piden o que no, por sentirse también español o gente como yo, que no tiene los elementos necesarios como para firmar un contrato de tal tamaño. Pero quiero votar, queremos votar. Es un tema suficientemente importante, tiene la repercusión necesaria y es necesario en un estado democrático.

Pero claro, las leyes no contemplan un referéndum en los términos planteados si no está refrendado por las dos cámaras. Y el Gobierno sigue sin tender un puente, además permite que el tema se enquiste y se convierta en una guerra España-Cataluña. Sí, las leyes se redactan para cumplirlas y saltárselas es un delito, completamente de acuerdo. Pero las leyes no dejan de ser un instrumento a disposición de la ciudadanía y su vigencia o modificación debe ser flexible a los nuevos tiempos, a los nuevos pensamientos y a las nuevas necesidades de los ciudadanos. Recordemos que hace ochenta años las mujeres no podían votar en este país, la ley lo impedía. ¿Eran esas valientes sufragistas unas delincuentes por querer infringir la ley? La mayoría de los derechos que tenemos hoy se han conseguido saliendo a la calle y pidiéndolo y, en un momento u otro, alguien ha tenido que cambiar una ley para escuchar la demanda de la sociedad. No olvidemos, que los gobiernos son instrumentos de los ciudadanos. Eso es la democracia.

El último año ha sido un despropósito. Mientras el PP se dedicaba a tapar sus trapos sucios, a silenciar escándalos Black, Gurtel, Noos, etc., mientras permitía que Jorge Fernández Díaz y Daniel de Alfonso cometiesen delito de traición y conspiración, En Cataluña todo giraba alrededor de preparar un referéndum. Mientras tanto, Mariano Rajoy continuaba bajo su paraguas viendo como llovía.

Sí, los efectos de un independencia de Cataluña no me convencen, pero tampoco me siento representado por un gobierno corrupto e intransigente que nos roba y que no nos escucha, que permite que se nos insulte en programas de radio y televisión con total impunidad. No acabaría nunca si me pusiese a enumerar las enormidades que han salido de la boca o de la pluma de algunos periodistas. Tras el atentado del Barcelona, fue vergonzoso sentir el desprecio y el odio de la España mediática, no de los ciudadanos españoles, que se solidarizaron y nos mostraron su cariño, su compasión y su ayuda.

Cabe también decir que no me gustó tampoco la instrumentación política que hicieron algunos dirigentes catalanes en la manifestación del atentado. ¿Qué significaban esas esteladas? No era el lugar ni el momento. ¿A qué venían esos pitos al rey? Tampoco tenían sentido ese día.

Y llega el momento de hacer un referéndum ilegal, sí, ilegal, pero totalmente necesario. Ni los unos ni los otros han sabido encontrar un puente de diálogo. El Gobierno ha tirado de tribunales y de sentencias para parar el chaparrón, como siempre. Entienda Sr. Rajoy que ponerse debajo de un paraguas no quiere decir que pare de llover, solo que usted no se moja, pero los demás sí.

Lo de ayer fue un golpe a la democracia. Las detenciones políticas atentan contra las libertades democráticas y de un estado de derecho, las actuaciones de la Guardia Civil buscando urnas, papeletas e informáticos resultó esperpéntica. Ojalá ese despliegue mastodóntico también lo hubiesen hecho para investigar los más de cincuenta casos de corrupción, para destapar entramados criminales o vehículos de información que dinamitan la concordia. ¡Oiga, investíguenlos, que nos han robado en nuestras narices y están todos en la calle luciendo corbatas y cubrebotones dorados!

Llegado a este punto, sigo sin estar convencido de la viabilidad de la independencia, además de tener un simpático afecto con España, a pesar de pertenecer a dos realidades culturales diferentes. No le veo viabilidad, pero prefiero jugármela a partir de la ilusión de la construcción de un nuevo país a pertenecer a otro que me insulta, que me cierra la boca, que no me escucha, que me roba y que detiene a los representantes legítimos del Parlament. No solo quiero votar, va a ser que sí.

viernes, 18 de agosto de 2017

#NoTincPor


Ayer se vivió un nuevo episodio de terrorismo en nombre de la bandera del Yihad, uno más a sumar a muchas otras carnicerías: Irak, Mali, Siria, Pakistán, Reino Unido, Francia, Alemania, Bélgica, … La cercanía del suceso lo magnifica porque la sangre nos salpica de lleno, pero la tragedia es la misma que se ha vivido en otras ocasiones en otros puntos del mundo.

No hay religión, escrituras ni ningún Dios que justifique la muerte de una vida humana y solo el odio y la manipulación son los responsables de tanta crueldad.

No tengo dudas de que acabaremos con todo este fanatismo, aunque me temo que todavía queda mucha sangre inocente por derramar. Nuestra victoria será salir de nuevo a la calle sin miedo, sin retroceder un centímetro; sin que nos quiten el aroma de nuestras calles, ni nuestras rutinas, ni nuestras ilusiones. La mejor prueba de todo ello es, que hoy, las Ramblas volvían a estar repletas de gente, como cada día. Una demostración de que no os tenemos miedo, de que luchamos por nuestra libertad y que no sois nadie para arrebatárnosla.

El terrorista es un cobarde que se va a encontrar siempre con valientes que van a repelerles con todo el desprecio.

Hoy me levanto triste, conmocionado y sin apenas dormir, pero también lo hago sintiéndome orgulloso de los míos, de la gente de Barcelona. Siento que ganaremos esta batalla cuando vemos la solidaridad que nos caracteriza, que nos engrandece y nos hace mejores. Los voluntarios salieron a la calle para ayudar a los heridos, pusieron a disposición de las víctimas sus casas, sus vehículos particulares y sus despensas. Los taxistas evacuaron heridos, acompañaron a turistas desorientados a sus hoteles. En menos de una hora se colapsaron las donaciones de sangre y, ya de madrugada, muchos barceloneses se acercaron a las principales arterías de entrada y salida de la ciudad para avituallar con agua y comida a las miles de personas que se encontraban retenidas en sus coches por la Operación Jaula.
Orgulloso estoy de todos los cuerpos de seguridad que cada día se juegan la vida por nosotros. Mossos, Guardia Urbana, Policía Nacional y Guardia Civil, agradeceros vuestro trabajo –no solo el de ayer-, también por todo lo que hacéis por nosotros desde hace mucho tiempo-.
Sí, me siento orgulloso de formar parte de esta sociedad que seguirá siendo tierra de acogida pese a que la tribuna del periódico El Mundo explique que nos merecemos esto por ser buena gente.
Quiero agradecer las muestras de preocupación y de cariño de todos los amigos que tengo repartidos por todo el mundo. Gracias de verdad por sumaros a la repulsa, la congoja y la tristeza. No estamos solos en esto porque vuestro calor nos reconforta. Del mismo modo, también quiero manifestar mi repulsa a los comentarios oportunistas y malintencionados de los cuatro imbéciles de siempre que aprovechan el anonimato de un teclado para mofarse de una tragedia. Otros cobardes que aprovechan cualquier momento para atacar a los catalanes y a los musulmanes con comentarios asquerosos y punibles ante la ley.


#NoTincPor

jueves, 15 de junio de 2017

CRÓNICA DE LA PRESENTACIÓN EN BARCELONA


Después de promocionar en Madrid la edición en castellano de “Los hijos de la Atlántida”, era el momento de hacerlo en casa, rodeado de amigos y familiares. Como no soy demasiado supersticioso lo celebramos el martes, día 13. Y utilizo el término celebrar porque no concibo una presentación como un acto promocional, sino una especie de bautizo de puertas abiertas.

Llevaba semanas preparando el evento y, aunque no me sentía nervioso, sí que es cierto que, a medida que se acercaba la hora, el runrún empezó a hacer acto de presencia. El Fórum del FNAC – Triangle de Plaza Catalunya fue un escenario perfecto, excepto por el calor que hacía allí dentro. Por lo demás, un sitio céntrico, bien comunicado y con una sala con capacidad para más de cincuenta personas. Valga decir, que cuando llegué, solo nos habían colocado una docena de sillas y tuve que ponerme el chaleco de FNAC para sacar todas las sillas que tenían escondidas.
Traté sin éxito de hacer un conteo rápido de los asistentes, sin que pareciese que estaba pasando lista, y calculo que fuimos unos cincuenta los que nos reunimos a las ocho de la tarde. Me acompañó toda mi familia, como siempre, arrimando el hombro en los buenos y los malos momentos; mis amigos, mis lectores –a quienes también considero amigos-, gente inesperada que también tuvo el detalle de acompañarme y desconocidos.
Ejerció de maestra de ceremonias Maria Carme Roca, de quien solo puedo tener palabras de agradecimiento y admiración. Era mi deseo desde hace muchos meses que fuese ella quien me acompañase en este día tan especial y os puedo asegurar que lo hizo con un cariño, una simpatía y un rigor que dejó boquiabierta a toda la parroquia. Pero mi agradecimiento va más allá de su magistral puesta en escena. Y me explico… Quizás hoy Los hijos de la Atlántida no existiría si no hubiese bebido antes de manantiales literarios como el de la propia Maria Carme. Sus libros de temática histórica han sido siempre una fuente de inspiración y de aprendizaje, por su narrativa, por su ambientación y por el respeto a la historia.


Siento no poder mencionar a todos los que vinieron, seguro que me dejaría alguien y no puedo permitirme tan craso error. No obstante, haré una pequeña excepción con Rosario Gómez, mi editora de Columna Edicions. Ella ha estado a mi lado durante todo el proceso de edición y también lo hizo en la puesta de largo de la novela. Igualmente, también estuvieron, aunque desde la distancia, también lo hicieron Isabel y Javier, de Ediciones Javisa23.













Quiero agradecer también las diferentes muestras de apoyo y felicitaciones que he recibido durante toda la semana de amigos y lectores de todo el mundo. Gracias por permanecer a mi lado, por vuestra lealtad y vuestro entusiasmo.

Los hijos de la Atlántida ya está rodando. Gracias por hacer girar la rueda.


martes, 13 de junio de 2017

CRÓNICA DE UN FIN DE SEMANA EN MADRID



Este último fin de semana tuve el privilegio de visitar nuevamente Madrid, una ciudad que siempre me recibe con los brazos abiertos y unas temperaturas de escándalo. Allí empezaba la promoción de Los hijos de la Atlántida y lo hacía por partida doble, conjugando dos eventos en pocas horas. El viernes presenté la novela en Casa del Libro y el sábado estaba programada una sesión de firmas en la Feria de Libro. Teniendo en cuenta que no conozco a mucha gente de la capital, esa doble comparecencia representaba todo un reto.

Soy un tío afortunado, porque emprendí el viaje acompañado de Sílvia, mi primera dama y la más fiel compañera de ilusiones cumplidas que alguien puede tener. También vinieron David, Sampe y Núria, unos amigos incondicionales que han querido vivir conmigo esta bonita experiencia. De verdad que soy un privilegiado por poder contar con la compañía de toda esta gente que me quiere. Con ellos todo es más bonito y más emotivo.



Me presentó una gran escritora que además es una amiga excepcional. Ella es Mercedes Gallego y os aseguro que ejerció como maestra de ceremonias a la perfección haciendo muy fácil la presentación. Entre el público estaba Myriam, Gema, Marina, Ana, Carmen y Mayte (rezo a Dios para no dejarme a nadie), también estaban Joan y Marian, la pareja que nos acogió en su casa durante todo el fin de semana, y que tuvieron el detalle de acompañarme. Todos ellos, junto a la tropa que ya me traía de Barcelona, se formó un bonito grupito de asistentes que angeló la presentación. No hubo bostezos y eso es de agradecer.


Al terminar fuimos a mojarlo con cerveza y allí nos juntamos con Gema y Elena, nos echamos unas risas y unas fotos mientras hablábamos de libros y de la conexión Madrid-Barcelona. Aunque no venga a cuento, os puedo decir que en esa mesa se hermanaron dos ciudades que la política nunca podrá conseguir. Luego acabamos la jornada con un poco de tapeo en un restaurante situado muy cerca de la Puerta del Sol.

Amaneció el sábado con un calor horroroso y nos fuimos tempranito a la Feria del Libro. Allí recibí más visitas: Loli, Manuel, Loreto, Miriam y algunas de las personas que también me acompañaron la tarde anterior. No tengo palabras para describir lo abrumado que me sentí por su cariño y su apoyo. Firmé mucho, incluso a personas que no conocía, que es muy buena señal. Estuve también con Sandra Barneda, que tuvo la gentileza de posar con mi libro. No la conocía, pero os puedo asegurar que es muy simpática, además de lo que se ve a simple vista. 





Luego de reponer fuerzas y hacer unas compras por el centro, nos dimos una ducha y nos fuimos al teatro Príncipe Pío, invitados por Carolina Mesa, directora técnica del chiringuito, que nos trató a cuerpo de rey. Por cierto, si tenéis la oportunidad, no os perdáis este espectáculo: “Clan destino”. Una mezcla de Cirque du Soleil, cabaret y teatro de revista, todo aderezado con un hilo conductor humorístico que garantiza risas. Carol, mil gracias.



Durante estos tres días no faltaron los bocadillos de calamares, las cervezas y las risas. Quizás no es muy literario decirlo, pero nada de esto sería divertido si no lo hubiese vivido rodeado de grandes amigos.

Y no quisiera cerrar esta crónica sin hacer una mención especial a Joan y Marian, “los Benta”. Si buscamos en la enciclopedia el término “anfitrión” es posible que salga su foto al lado a todo color. Gracias y gracias por todo lo que dais sin esperar nada a cambio. Una abraçada, amics. 

Regresamos con una sonrisa colgando de la cara y no tan cansados como creía cuando planificamos el viaje. Ahora sí, una vez conquistada la ciudad de Madrid, mañana es el turno de Barcelona. A las 20:00 en FNAC Triangle de Plaza Cataluña. Allí os espero.


jueves, 1 de junio de 2017

LIBROS QUE VOY LEYENDO - LOS HIJOS DE ENOC

Me gustó mucho la portada y el título prometía sumergirme en uno de esos secretos de la historia antigua que suelen llamarme la atención. Debo reconocer que las primeras páginas, al descubrir que la historia transcurre en la Hungría medieval, me descolocaron un poco; es más, creí que la trama iría por unos derroteros distintos a los que intuí al ver el título. Pero rápidamente, el personaje de Ersbetta Tot me sedujo por su fuerza y su personalidad arrolladora. Ella es una curandera a quien han tratado de mancillar sus artes de sanación, por contravenir el nuevo orden médico y religioso de la época.
Luego la historia hace un giro inesperado, donde el misterio y la magia toman protagonismo y todo se encamina hacia la trama que esperaba encontrar desde un principio. A partir de aquí se inicia la búsqueda de los textos egipcios del Libro de Toth, junto a un peculiar astrónomo llamado Al-Biruni, que acompaña muy bien a la protagonista, complementándola en su aventura.
La estructura de la novela es impecable y las ambientaciones están muy bien trabajadas, así como el contexto histórico y los elementos mágicos. En cuanto a los personajes, Ersbetta es un caramelo y llega al lector muy rápidamente, así como su antagonista, dibujado a la perfección para hacer de malo.

Me ha gustado lo que he leído, tiene muchos de los elementos que se esperan en una aventura histórica. Sí, he disfrutado de la novela. Por lo demás, pocos peros se le pueden poner a nivel narrativo y técnico, está bien documentada y ambientada. Su extensión puede ir a gustos, para mí un pelín larga, aunque con el ritmo suficiente para no perder la tensión del argumento.
Autora: Marta Abelló

jueves, 25 de mayo de 2017

#09 LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA - UNA PRESENTADORA DE EXCEPCIÓN

El día 9 de junio de voy a sentir muy bien acompañado. No solo por vuestra asistencia, que os agradezco y me ilusiona, además tendré el placer de hacerlo de la mano de una presentadora de excepción. Ella es Mercedes Gallego, a quien admiro como escritora y porque es muy buena gente y amiga mía.
Autora de novela negra, especialmente de género policiaco clásico, en pocos años se ha forjado un sello propio, de la mano de dos sagas conducidas por protagonistas femeninas, ambas con una personalidad desbordante: la saga Candela Luque i la saga Ramona Cano. Su trayectoria profesional, relacionada en parte con el mundo policial, le da un plus de credibilidad a sus tramas y a las investigaciones que siguen sus protagonistas.
A nivel personal os puedo decir que, bajo una máscara de persona con mucho carácter, se esconde un ser humano excepcional, generoso y leal con los suyos. Tengo la fortuna de compartir amistad con ella y me hacía mucha ilusión que fuese ella quien ejerciese de maestra de ceremonias en esta presentación.
Mil gracias por acompañarme, amiga mía.

martes, 23 de mayo de 2017

#08 LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA - PRESENTACIONES EN BARCELONA Y MADRID


Tan solo quedan quince días para que salga a la venta la novela Los hijos de la Atlántida, en edición en castellano de la mano de Ediciones Javisa23 y en catalán con Edicions Columna. Todo está preparado para el pistoletazo de salida y ya solo faltaba anotar en la agenda las fechas previstas para las presentaciones oficiales.
Empieza pues un periplo lleno de sensaciones y de encuentros con algunos de los lectores. 

9 de junio: Presentación oficial en Madrid




10 de junio: Sesión de firmas en la Feria del Libro de Madrid



13 de junio: Presentación oficial en Barcelona




jueves, 18 de mayo de 2017

#07 LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA - CURIOSIDADES



A veces el azar se convierte en una varita mágica que puede marcar nuestro destino. Las casualidades a veces nos sorprenden y algunos dicen que las cosas siempre pasan por algún motivo importante. Ves a saber… No soy de los que cree en la suerte, aunque sí en su búsqueda y tampoco creo en la numerología, aunque mi curiosidad la ha puesto en consideración más de una vez. No en vano, el 15 es un número que me ha acompañado en mi trayectoria de escritor y uno empieza a pensar que algo cósmico me relaciona con esa cifra.



Valga esta introducción para explicaros una curiosidad de Los hijos de la Atlántida, una novela que teoriza sobre la identidad de Tartessos, tierra que miles de años antes pudo haber sido el reducto del continente atlántico: la Atlántida. Pues bien, durante el proceso de documentación me encontré con algunas coincidencias que tienen relación con mi vida personal y, quién sabe, quizás la de otros autores que también escribieron sobre Tartessos y la Atlántida. Y voy al grano. El punto de partida de este cúmulo de casualidades es mi fecha de nacimiento: 27 de mayo de 1970.
Buscando información acerca de Tartessos tuve la oportunidad de leer diversos libros de consulta, principalmente, los relacionados con los pueblos íberos y todos aquellos que hacían referencia a Tartessos. El primero que llegó a mis manos fue uno que escribió Juan Maluquer de Motes, historiador y arqueólogo, que publicó “Tartessos” con Editorial Destino en mayo de 1970. Lo casual, es que con pocas semanas de diferencia, también se publicó en España “El fin de la Atlántida” de John Victor Luce.
No le di demasiada importancia, sí, son dos casualidades pero creo que entran dentro de los términos legales del azar. No en vano se ha escrito mucho de La Atlántida y, aunque menos, también de Tartessos. Pero luego me topé con un dato inesperado y sorprendente que me dejó de piedra y que me decidió a escribir este largo post. Me di cuenta cuando ya había terminado de escribir la novela y me disponía a escribir los agradecimientos.

Finding Atlantis
Adolf Schulten fue un arqueólogo e historiador alemán que se apasionó por la historia antigua de la península ibérica y el primero que teorizó que Tartessos pudo ser la antigua Atlántida y, por ese motivo, dedicó sus últimos años al trabajo de campo, haciendo prospecciones en las marismas de Doñana. Sus hipótesis afirmaban que la mítica isla fue engullida por un gran maremoto y quedó sumergida en las ahora ciénagas andaluzas. La idea que me llevó a escribir “Los hijos de la Atlántida” surgió cuando conocí estas hipótesis y el posterior documental “Finding Atlantis” que emitió National Geographic por primera vez el 7 de junio de 2012, cinco años exactos a la fecha de lanzamiento de mi novela. Pero esto no es lo mejor…

Adolf Schulten


Pues bien, Adolf Schulten, a quien llaman el padre de Tartessos, nació el 27 de mayo de 1870, cien años exactos antes que yo. Además, murió un 19 de marzo: el día de mi onomástica. ¿Cómo te quedas?

¿Habrá querido el destino que se publicase esta novela el 7 junio de 2017? Supongo que no, pero aquí queda…

martes, 16 de mayo de 2017

#06 LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA - EL GERMEN DE LA NOVELA


En alguna ocasión me han preguntado cómo se nos ocurren las ideas a los escritores, si escogemos las temáticas fruto de un estudio exhaustivo de lo que a los lectores les gustaría leer o si todo es fruto de una idea surgida en el momento y el lugar más insospechados. Creo que todo autor tiene en cuenta si aquello que pretende contar gustará o no, pero la idea y las ansias por convertirla en historia, suelen prevalecer por delante de criterios comerciales.

Un buen día surge esa idea, y lo hace en el momento y el lugar más insospechado, quizás sin venir a cuento. A veces proviene de algo que te cuenta alguien o surge espontáneo, viendo una película, leyendo un libro, preparando la cena o en la parada del autobús.. Algo nos llama la atención, se instala en nuestra mente y se convierte en viral. Sin darnos cuenta, empezamos a crear conexiones argumentales, surgen los primeros personajes y entonces…TODO EMPIEZA.

Los hijos de la Atlántida surgió del azar, un mediodía después de comer. Alguien en Twitter colgó una cita de Platón, la verdad es que no la recuerdo, pero pensé en algo que leí hace muchos años cuando aún era estudiante. Un profesor nos hizo leer Los diálogos de Citrias y el Timeo para hacer un trabajo de mitología. Reconozco que en esa época no entendí demasiado de lo que me contaba el bueno de Platón, así que se me ocurrió volver a leerlo. Y entonces…¡Zas! Entró ese veneno del creador de historias.

Extracto de los textos de Platón:

- CRITIAS.

Critias comenta como los sacerdotes egipcios cuentan a Solón la guerra de los Dioses.

Nueve mil años atrás hubo una guerra entre entre los pueblos que habitan más acá y más allá de las columnas de Hércules: Atenas y la federación de reyes de la Atlántida. La Atlántida, que se sumergió en el mar por causa de terremotos, tenía un tamaño más grande que la Libia y el Asia y quedó reducida a un escollo que impide la navegación en esa parte de los mares.
Es preciso que os dé una explicación de esta guerra desde el principio hasta el fin. De una parte estaba esta ciudad; ella tenía el mando y sostuvo victoriosamente la guerra hasta lo último. De la otra parte estaban los reyes de la isla Atlántida. Ya hemos dicho, que esta isla era en otro tiempo más grande que la Libia y el Asia; pero que hoy día, sumergida por los temblores de tierra, no es más que un escollo que impide la navegación y que no permite atravesar esta parte de los mares.

Y luego nos explicó cómo era La Atlántida


El suelo estaba muy elevado sobre el nivel del mar. Alrededor de la ciudad había una llanura que la circundaba a su vez rodeada de montañas que se prolongaban hasta el mar. En la parte de la isla que miraba al Mediodía había una llanura cuadrilonga, de tres mil estadios de un lado y dos mil de otro, con populosas poblaciones, ríos y lagos. Estaba rodeada por un foso artificial al que vertían las aguas de las montañas. Tocaba en la ciudad por sus dos extremidades. Para transportar los troncos de madera de las montañas se hicieron fosos que se comunicaban entre sí.

sábado, 13 de mayo de 2017

#5 LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA - EL EMBLEMA




En la cima de la colina estaba el templo de Poseidón y a sus pies, la tierra rica y fértil que habitaron los Dioses. Fue quizás la primera gran civilización avanzada, con un ejército temible y una fortificación infranqueable. Tres anillos circulares a modo de ensenadas protegían ese edén situado allende el gran mar. Su nombre fue La Atlántida y sus hijos también fueron leyenda.

En docenas de estelas, todavía podemos encontrar el emblema que el mar no pudo engullir.

lunes, 8 de mayo de 2017

#04 LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA - LOS PERSONAJES


A la hora de definir los protagonistas de mis novelas, tengo por costumbre perfilar los rasgos físicos, el carácter y la personalidad de cada uno de ellos a partir de interpretaciones relevantes de grandes actores. Durante todo el proceso de escritura me acompañan las fotografías de todos estos intérpretes, para tener muy presente todos aquellos detalles de sus personajes que aportan a los míos.

Terón, el humilde curtidor que conduce la historia está inspirado en el personaje que Channing Tatum interpretó en la película La legión del águila.








Sostrate es un mozo de cuadras que trabaja para el reino de Tartessos. Su personaje está basado en el personaje que interpretó Luke Evans en la película Los inmortales.





Betunia, la temible reina de Tartessos e hija del mítico Argantonio está construido a partir de la interpretación de Connie Nielsen en Gladiator.






Plea, la discreta dama de cámara de Betunia surgió a partir del personaje que Eva Green interpretó en El reino de los cielos.






Gaus es el decano del Gran Senado de Tartessos, un hombre implacable que mueve los hilos del reino. Su personaje está inspirado en la interpretación de Paul Freeman en Centurión.







jueves, 4 de mayo de 2017

#03 SINOPSIS - LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA



Solón, uno de los siete sabios de Grecia, sabía de la existencia de una tierra rica y próspera, un reducto de los Dioses bautizado como Atlántida.
Tartessos, 536 a.C. Uno de los principales puertos comerciales de Occidente es también el legado de aquella tierra legendaria que un día la ira de los Dioses borró del mapa. Ellos, hijos y herederos de un territorio maldito y condenado a desaparecer de la Historia. Inmersos en una fractura social y un marco comercial en decadencia, sufrieron los efectos de la furia de los Dioses y la fuerza de un imperio en expansión. Ellos también se convirtieron en leyenda.

De la mano de Terón, un humilde curtidor de la zona costera sumido en un profundo conflicto de fe, conoceremos los últimos días de uno de los principales reinos de la Mediterranea. Lo que mitológico fue, en hecho histórico se convertirá.

martes, 2 de mayo de 2017

#02 LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA - BOOKTRAILER



Me hace mucha ilusión presentaros el booktrailer promocional de la novela LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA, un vídeo que recoge los momentos clave de la novela. Espero que os guste. No olvidéis las palomitas.
Una trama donde la verdadera Historia borrará todo aquello que siempre conocimos como mitológico. Tartessos, un reino que fue el legado de aquellos Dioses que nos visitaron hace miles de años está condenado a desaparecer. El azote de la maldición acabó con ellos y los borró del mapa.
Subid el volumen y no olvidéis las palomitas.







viernes, 28 de abril de 2017

#01 LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA - LA PORTADA

Después de muchos meses de guardar en secreto algunos detalles de mi próxima publicación, ha llegado la hora de enseñaros el emboltorio de LOS HIJOS DE LA ATLÁNTIDA. Es una portada fantástica, sugerente y espero que atractiva para el gran público. Diseño de Isem Garcia Massana.



El próximo martes os mostraré el booktrailer promocional, que ya os aviso que viene con una banda sonora que pone los pelos de punta.

jueves, 20 de abril de 2017

LA PREVIA DE SANT JORDI




Sant Jordi es uno de esos días del año que todo escritor tiene marcado en rojo en su calendario, no en vano un alto porcentaje de la venta de libros se concentra ese día; además se convierte en un punto de encuentro entre autores y lectores. En mi caso, este día ha estado envuelto de magia desde mucho antes de que me tomara la escritura como una profesión. De hecho, siendo un enano de poco más de un metro, ya asomaba la nariz en las mesas de exposición de Rambla Catalunya o Paseo de Gracia. A mi memoria llegan imágenes imborrables de grandes autores a quienes podía ponerle cara ese día. Con once o doce años tuve la oportunidad de conocer a Joaquim Carbó, uno de los autores que más me impactaron durante mi iniciación a la lectura. Vi de cerca a primeros espadas como Terenci Moix, Manuel Vázquez Montalbán, Alberto Vázquez Figueroa o Michael Ende, que por esos tiempos causaba verdadero furor en el género juvenil.
Ahora que tengo la oportunidad de estar al otro lado de la mesa, que soy yo el que sostengo el bolígrafo en la mano y son los lectores los que curiosean mis libros, me apetece echar la vista atrás para no olvidar nunca que no ha sido fácil llegar hasta aquí. Me apetece hacer una buena cura de humildad porque es muy habitual caer en las tentaciones del que sostiene el bolígrafo. El ego de los escritores es muy peligroso y es mi obligación recordar de donde vengo; eso sí, con el orgullo de poder decirle a todo el mundo que he llegado a donde quería llegar. Y el camino que me queda por disfrutar…
Este año, Sant Jordi cae en domingo y, a pesar de que han contraprogramado un Madrid-Barça a última hora, promete ser uno de los días con más afluencia de gente, principalmente en Barcelona y, concretamente, en el centro de la ciudad. Tan bonita promete ser esta jornada, que me moría de ganas de estar presente en alguna de las librerías amigas, pero debo confesar que disfruto estando en ambos lados de la mesa, de modo que quiero dedicar una gran parte del día a pasear Rambla arriba, Rambla abajo y empapándome de esa magia a la que al principio refería. Estaré en la caseta de Alibri, situada en Rambla de Catalunya, entre Gran Vía y Diputación, de 12:00 a 13:00 y compartiendo mesa con Ian Gibson, Màrius Serra, Patxi López y otros buenos autores que no tengo el gusto de conocer. Valga también decir, que también estará con nosotros Vanesa Lorenzo, que supongo que atraerá a una gran cantidad de público. Iré con la segunda edición de La herencia de Jerusalén y la recién salida del horno edición en catalán. También firmaré ejemplares de La morada de Yahveh, y puestos a firmar, os puedo firmar hasta las camisetas.



Estos últimos días antes del día D resultan frenéticos para editores, distribuidores y libreros. Os puedo dar fe, que es bastante difícil hablar con los editores de proyectos más allá del 23 de abril, de modo que la semana que viene, el engranaje habitual del mundo editorial volverá a funcionar a su propio ritmo. Y también el mío.
La próxima semana será el momento de presentaros mi próximo trabajo: Los hijos de la Atlántida. Y lo haré a lo grande, con un booktrailer espectacular y unas portadas que son una verdadera maravilla. También os hablaré de eventos, presentaciones y muchas otras cositas que me muero de ganas de compartir con vosotros.  Hasta entonces, os emplazo a que me acompañéis el día de Sant Jordi, que estaré con mis criaturitas disfrutando del mejor día del año.

No quisiera acabar este post sin dedicarle unas líneas a mis editores de Ediciones Javisa23, por su compromiso, por su tesón y por apostar por mí siempre, por cuidarme y por trabajar a destajo para que yo siga consiguiendo mis sueños. Agradecerle también a AlfaOmega, la brillante distribución que han conseguido en pocas semanas y, cómo no, a los libreros que siguen apostando por mis obras, un año más; en especial a Alibri, por la silla que me ofrecen al otro lado de la mesa.